Hace unos días disfrutaba de la compañía de tres buenos amigos, el entorno, una gran extensión de naranjos, un zona con caquis y otra con mangraners.
Como en otras ocasiones, el objetivo, una paella que la maestría de uno de ellos y la leña de taroncher debían convertir, una comida de diario, en una de gran celebración.
Así se esperaba y como siempre así fué, aunque alguien de los presentes apuntara que la dudosa verticalidad de las paredes del recién estrenado paellero, originaría corrientes incontroladas que alterarían el correcto borbotoneo de la ebullición.
Amigo, toma nota de que una cosa es tu teoría de fluidos y otra las paellas y los paelleros por muy inclinaditos que estén.
Como les decía cuatro, tres mas uno.
Mas de doscientos cuarenta años de vida vividos como ha de ser, con claros, oscuros y aveces grises.
Cuatro caminos distintos muy andados ya, y mas tiempo para hablar de lo que fué, de lo que está siendo y de lo que puede ser.
Cuatro voces de "ciencias" que crecieron entre neperianos, derivadas, series, integrales, álgebra... y cada vez mas convencidos de que la continuidad es la mejor virtud para ser función.
Porque vivimos en un mundo en el que intervalos reducidos de tiempo conducen a cambios poco significativos y solo acontecimientos puntuales extraordinarios podrían justificar grandes variaciones .
Cuando Moivre, en el siglo dieciocho buscaba describir comportamientos humanos, sociales, científicos, económicos, naturales...encontró que un único modelo acababa siendo solución en todos los casos, la "distribución Normal", una función continua y simétrica.
En ello estábamos, viendo lo que fue y concluyendo que ya no es así. Argumentos claramente discutibles, conducen a que esperadas proporciones directas acaban siendo inversas y a que lo continuo rompa su equilibrio hacia lo discontinuo.
Resulta fácil dudar si una naranja podrá proporcionar todo lo que se le exige, y un caqui?, y una mangrana?... Podrán acaso compensarlo los tornillos?
Lo previsible cada vez lo es menos, y así será difícil encontrar un modelo cuya validez se extienda mas allá del espacio entre dos paellas.
Lo positivo, que a poco que nos dediquemos, tendremos muchos modelos a los que dar nuestros nombres y como Moivre pasar a los libros.
Dudas, muchas dudas.
Cuando Moivre, en el siglo dieciocho buscaba describir comportamientos humanos, sociales, científicos, económicos, naturales...encontró que un único modelo acababa siendo solución en todos los casos, la "distribución Normal", una función continua y simétrica.
En ello estábamos, viendo lo que fue y concluyendo que ya no es así. Argumentos claramente discutibles, conducen a que esperadas proporciones directas acaban siendo inversas y a que lo continuo rompa su equilibrio hacia lo discontinuo.
Resulta fácil dudar si una naranja podrá proporcionar todo lo que se le exige, y un caqui?, y una mangrana?... Podrán acaso compensarlo los tornillos?
Lo previsible cada vez lo es menos, y así será difícil encontrar un modelo cuya validez se extienda mas allá del espacio entre dos paellas.
Lo positivo, que a poco que nos dediquemos, tendremos muchos modelos a los que dar nuestros nombres y como Moivre pasar a los libros.
Dudas, muchas dudas.